Maximiliano I de Habsburgo

Página 2 de 3. Precedente  1, 2, 3  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Re: Maximiliano I de Habsburgo

Mensaje por druxa el Dom Mayo 25, 2008 5:01 am

aha
Logico, pero no seria mas comodo conocerla de antes ?
para asi no andar buscando a otras ?

druxa
Su Alteza Imperial
Su Alteza  Imperial

Mensajes : 12174
Fecha de inscripción : 22/07/2007

Volver arriba Ir abajo

Re: Maximiliano I de Habsburgo

Mensaje por Molvis el Jue Mayo 29, 2008 2:08 am

huuuuyyyyy tengo que tener tiempo para leer bien este tema y subir unas fotos donde paso su ultimos dias Maximiliano

Molvis
Su Alteza Real
Su Alteza Real

Mensajes : 1175
Fecha de inscripción : 23/07/2007
Localización : Querétaro, México

Volver arriba Ir abajo

Re: Maximiliano I de Habsburgo

Mensaje por clauemi el Vie Mayo 30, 2008 3:39 am



Carlota y Maximiliano

clauemi
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Maximiliano I de Habsburgo

Mensaje por druxa el Vie Mayo 30, 2008 4:33 am

que linda foto esa...me encanto y ella se ve muy bonita, el no tanto....

druxa
Su Alteza Imperial
Su Alteza  Imperial

Mensajes : 12174
Fecha de inscripción : 22/07/2007

Volver arriba Ir abajo

Re: Maximiliano I de Habsburgo

Mensaje por Helena el Vie Mayo 30, 2008 9:40 am

Cluami, Maximiliano no era hijo del Aguilucho, son chismes y habladurías sin pruebas o fundamento. Su madre era demasiado ambiciosa para permitirse esos "
deslices felices"
.

Qué agradables conversaciones tan machistas se mantienen por aquí. Troglodismo puro. Hombre, a todo me voy acostumbrando de nuevo.

Helena
Non

Mensajes : 10690
Fecha de inscripción : 21/07/2007
Localización : Madrid

Volver arriba Ir abajo

Re: Maximiliano I de Habsburgo

Mensaje por druxa el Vie Mayo 30, 2008 1:23 pm

machismo ? feminismo ?
no me gustan los ismos, pero, tambien ,hay que reconocer cuando los machos la hacen bien... Rolling Eyes

druxa
Su Alteza Imperial
Su Alteza  Imperial

Mensajes : 12174
Fecha de inscripción : 22/07/2007

Volver arriba Ir abajo

Re: Maximiliano I de Habsburgo

Mensaje por Helena el Vie Mayo 30, 2008 2:36 pm

no te gustan?????????? Rolling Eyes Rolling Eyes
:badgrin: :badgrin: pues si te gustaran, apañados estaríamos

Bueno, a mi me gustan los hombres, el género de mi gato es macho Laughing Laughing Laughing

Helena
Non

Mensajes : 10690
Fecha de inscripción : 21/07/2007
Localización : Madrid

Volver arriba Ir abajo

Re: Maximiliano I de Habsburgo

Mensaje por principe_Galeana el Vie Jun 20, 2008 7:41 pm

La figura del emperador Maximiliano en México es normalmente retratada como una trágica. Su destino apuntaba hacía la tragedia pero más que eso su vida fue también heróica. Él fue un hombre que vivió en la sombra por ser hijo menor. Él quería un papel serio, uno al que pudiera dedicar su vida y también sus energías. Él lo encontró en México.

Traído como figura cabeza de los intereses de Francia el probó ser todo menos eso. Sus intereses se volvieron hacía México y hacía su gente. Cuando los franceses se dieron cuenta que habían mordido más de lo que podían masticar y habían en muchas formas habian subestimado que tan lejos le correspondia llegar a Maximiliano, se retiraron. Maximiliano no lo hizo.

Mientras él llegaba al poder por el auspicio de un poder extranjero, llamado Francia, fue algo que muchos no pudieron ni pueden olvidar, Maximiliano realmente pertenece al reino de los héroes mexicanos no sólo por lo que hizó sino también por lo que dejó hacer. Él se vió a si mismo en todos los sentidos como un emperador mexicano y no como una francés. Habiendo aceptado su papel era su trabajo el aceptar su destino, para bien o para mal.

El segundo hijo el archiduque Franz Karl y la archiduqueza Sofía de Austria, Ferdinando Maximiliano nació en el palacio de Schönbrunn el 6 de julio de 1832 como un niño lleno de vida y curiosidad, con una romántica e imaginativa naturaleza, así también el favorito de su madre, el siempre mantuvo estrecha y afectuosa relación con hermano mayor, el futuro emperador Francis Joseph. Su elección de carrera lo llevo de archiduque a la armada imperial donde fue muy exitoso reorganizado y modernizado gran parte de la flota imperial.

Ferdinando Maximiliano amaba el mar y las costas adriáticas y decidió construir su legendario y romántico castillo de Miramar a las afueras del Puerto de Trieste. En 1857 Francis Joseph le dió a su hermano le puesto de gobernador general en las provincias ocupadas por Austria en el Norte Italia, el reino de Lombarda Venecia.

El 27 de julio de 1856 Fernando Maximiliano que había perdido su afiancé y gran amor de su vida a la bella princesa María Amalia de Brasil, hija del emperador Pedro I., cuando ella murió subitamente a la edad de 21 anos en febrero de 1853, se casó con la princesa Charlotte de Bélgica, hija de Leopoldo de Saxe-Coburg-Gotha, rey de Bélgica y princesa Louise de Francia.

El archiduque Fernando Maximiliano estableció su residencia en Monza fuera de Milán con su nueva esposa y a pesar de que los austriacos estaban lejos del pueblo en el Norte de Italia y fuera de las autoridades militares, la pareja vice-real poco a poco empezó a ganarse a muchos italianos. El liberalismo de Fernando Maximiliano levantó menos entusiasmo en Viena, de cualquier forma donde él se veía estando en oposición del gobierno imperialista de su hermano.

Con el pretexto de la guerra en 1859 sostenida entre Francia y el reino italiano del norte. De Piedmont – Sardinia, Francis Joseph releva a su hermano de su puesto, culpandolo por agregar problemas con su actitud de liberal y cedió todo el poder a la milicia. Ambos, el archiduque y su esposa resintieron profundamente esta acción.

Fernando Maximiliano regresó a su castillo de Miramar y bien pudo terminar su vida tranquilamente escribiendo poesía y mejorando sus magníficos jardines pero los eventos al otro lado del Atlántico pondrían próximamente un fin a su inactividad política.

En Francia, el sobrino de Napóleon, Louis Bonaparte había ascendido al trono como emperador de los franceses, tomando el nombre de Napóleon III. Él había intentado revivir la grandeza de su tío y expandir el poder Francés. Cuando México se rehusó a pagar sus deudas a Francia, Napóleon III. uso esto como pretexto para la invasión.

México alguna vez tuvo una monarquía, y Napóleon III. decidió reestablecerca. En primera instancia los mexicanos conservadores en Europa hablaron a favor del regreso de la monarquía a la nación y como su último emperador había sido martirizado. En octubre de 1863, Napóleon III. arregla una delegación mexicana para ofrecer la corona imperial de México a Fernando Maximiliano. El archiduque no estaba interesado del todo, pero se hizo obvio que su altamente ambiciosa esposa, Charlotte, lo estaba. Al final Maximiliano accedió a aceptar pero el insistió en que sólo lo haría con la condición de que fuera el propio pueblo mexicano el que lo quisiera como emperador.

Por otra parte su hermano el emperador Franz Joseph estaba en contra de la idea pero sugirió a su hermano que insistía en consideraria, él debería obtener la promesa y el apoyo de Napóleon III. asegurada y por escrito. El gobierno de los Estados Unidos de America protestó en lo que parecía ser una violación a la doctrina Monroe pero la guerra civil entre sus estados le impidieron tomar acciónes serias en el asunto.

Después de un plebicito en México „organizado” por los franceses, el archiduque Fernando Maximiliano aceptó la corona imperial de Miramar en abril de 1864. Cuatro días después él y su esposa partieron abordo del barco S.M.S. „NOVARA” con rumbo a su nuevo hogar como emperador y emperatriz de México.

Cuando Maximiliano y Carlota dejaron Europa, se fueron en una fantástica nave ondeando el estandarte del Imperio Mexicano. Ellos recibieron la bendición del Papá y la reina Victoria ordenó disparar desde el fuerte de Gibraltar saludando la nave de Maximiliano.

Cuando el nuevo emperador y la emperatriz llegaron al Puerto de Veracruz en México, la población lo recibió con mucho entusiasmo y comenzó una larga fiesta. Maximiliano estaba encantado pero terminó la fiesta, la pareja imperial registró una fuerte impresión al observar las condiciónes de vida de los pobres en contraste con las magníficas haciendas de la clase alta. La pareja imperial se horrorizó más al descubrir que su nuevo reino aún se encontraba envuelto en una guerra cívil.

Más allá las finanzas de México estaban en un estado caótico. Empeorado por el hecho de que Maximiliano había incurrido en nuevas grandes deudas con Francia las que incluían el mantenimiento de tropas francesas en México, Maximiliano el siempre romántico no estaba obviamente muy preocupado por su estado financiero sino hasta llegar a la ciudad de México, encontrando el palacio de la ciudad muy tosco después de Miramar, él gastó grandes cantidades de dinero en alargar y en embellecer el Castillo de Chapultepec en lo alto de una colina. Él también adquirió una casa de campo en Cuernavaca.

En un corto periódo de tiempo, Maximiliano se había enamorado de los hermosos paisajes de su nuevo país y de su gente. Mientras las tropas francesas continuaban peleando con las otras fuerzas rebeldes. Maximiliano comenzó a construir múseos y trató de conservar la cultúra mexicana, lo cual queda como una de sus grandes contribuciónes como emperador. La emperatriz Carlota comenzó a tener fiestas para la Beneficencia Mexicana para obtener fondos para las casas pobres.

La pareja para este entonces había aceptado el hecho de que no podrían tener hijos propios. Por lo tanto para asegurar la sucesión, ellos adoptaron al heredero original de una casa imperial mexicana y a su primo, de esta forma no sólo aseguraban la sucesión, también legitimisaba su posición ante los ojos de los monarquístas que los apoyaban de Iturbide. Estos principes mexicanos adoptados sucederían a Maximiliano bajo el nombre de Habsburgo - Iturbide. A pesar de estas medidas el trono de Maximiliano no estaba seguro. Las tropas francésas le avisaron que no era seguro salir de la ciudad de México.

Los francéses habían obtenido la mayoría pero los liberales y los repúblicanos siguieron ofreciendo gran resistencia con su presidente, Benito Juárez. Juárez se había retirado al Norte y estaba tomando su tiempo. Él estaba seguro de que la confederación sería vencida y el gobierno de Washington se reusaría a reconocer a Maximiliano continuando con su apoyo hacía „su hombre” el presidente Juárez.

Si Maximiliano estaba desilusionado y desepcionado, sus apoyos francéses pronto estuvieron igualmente desepcionados de su nuevo emperador. Lejos de gobernar con los intereses de Francia, Maximiliano se veía a sí mismo como una figura de integración nacional. La justícia y el bienestar de todos sus objetivos fue el más importante. Uno de sus primeros actos, como emperador fue el restringir las horas de trabajo y abolir el trabajo de los menores. El cancelo todas las deudas de los campesinos que excendían los 10 pesos, restauró la propiedad común y prohibió todas las formas de castigo corporal. Él también rompió con el monopólio de las tiendas de hacienda y decretó que la fuerza obrera no podía ser comprada o vendida por el precio de su decreto

El guardo la esperanza de que liberalismo pudiera llevar a una reconciliación con la oposición republicana. Ellos no lo entendieron y lo vieron únicamente como una marioneta de los franceses.

Al cabo de un ano de su llegada, la guerra cívil en los Estados Unidos finalizo y varios regimientos del ejercito estadounidense se aglomeraban en la frontera entre ambos países. La amenaza de una invasión estadounidense para reinstaurar a Juárez y las inevitables represalias sedientas de sangre por las que Juárez había adquirido fama, fueron la causa para que un largo número de simpatizantes de Maximiliano abandoñaron la causa y dejarán la capital. El popular entusiasmo que había generado la pareja imperial fue erosionandose rápidamente bajo la creciente realidad del regreso del régimen de Juárez.

Napóleon III. se dió cuenta de que su juego había terminado y esto a su vez le daba nuevas esperanzas a los juaristas. El emperador Napóleon III. vino bajo masiva presión doméstica que le obliga a retirar sus tropas de México. En contra de todas sus garantías escritas incluyendo una de sus promesas de apoyo „en toda eventualidad que pudiera sucitarse” a finales de 1865 Napóleon retiró sus tropas y abandonó a Maximiliano a su suerte.

La emperatriz, Carlota por su parte a principios de 1866 regresa a Europa para intentar a hacer cumplir a Napóleon con honor las promesas escritas a Maximiliano, pero él no hizo caso a sus peticiónes, y suplicas. Ella buscó el apoyo del Papá Pio Nono quién escuchó con simpátia pero explicó que no había nada que él pudiera hacer. La desesperación del fracaso llevó a la jóven emperatriz a una manía de complejo de persecución y ella se quebraba de audiencia con el Santo Padre y tenía que ser sacada. El Papa remarcaba „nada es fácil para mí en esta vida, ahora una mujer tiene que volverse loca en el Vaticano.”

Una vez que las tropas francesas retrocedieron le dijeron a Maximiliano que debería hacer lo mismo. De cualquier forma, el emperador se aferró a su corona y firmemente se pensó de mismo como un mexicano. A pesar de conocer el peligro que corría se rehusó a dejar su país y a su gente. Aún creyendo que él era requerido, él no tuvo deseos de dejar sus leales propósitos y hacer frente al peligro.

Maximiliano peleó valientemente en su propio ejercito de 8 mil leales mexicanos. Dejando la ciudad del México el 13 de febrero de 1867, después de la negación de Juárez de una nueva oferta de paz, Maximiliano marchó a Queretaro, donde el imperio mexicano haría su frente. Aquí el ejercito imperial peleó con gran heroismo, soportando la fúria de los juaristas por varias semanas. Desafortunadamente, los celos y rivalidades entre sus generales redujeron fuertemente la efectividad de las fuerzas de Maximiliano, y él y sus tropas pronto fueron atrapados en Querétaro por las fuerzas republicanas.

El 15 de mayo uno de sus más cercanos aliados, el coronel López, lo traiciona a él y al pueblo entregandolo a los republicanos. Maximiliano y sus leales generales Miramón y Mejía fueron llevados ante un tribunal militar y condenados a muerte. Todas las córtes de Europea pidieron a Juárez que perdoñará la vida del emperador pero su sed de sangre no haría nada de eso.

El emperador enfrentó su muerte con valor. Él sólo habló en español, y dió a sus ejecutores una porción de su oro para no disparar a su cabeza así su madre pudiera ver su rostro. Él fue fusilado en la mañana del 19 de junio de 1867 en el cerro de las campanas. Sus últimas palabras fueron „yo perdono a todos, y pido a todos que me perdonen. Que mi sangre la cual esta a punto de ser vertida, sea para bien de este pais !Viva México! !Viva la independencia!” A pesar de haber tomado el dinero, los ejecutores juaristas le dispararon a la cabeza.

Los dos generales mexicanos fueron muertos después de él gritando „Viva el emperador”. Después de su muerte su esposa con el corazón roto se volvió completamente loca y tuvo que ser encerrada hasta su día de muerte. Ella creía que seguía en México y tenía una muneca a la que llamaba Max. La emperatriz murió en 1927.

Después de difíciles negociaciónes con un incomplaciente, Juárez, quién tuvo que soportar la crítica del siempre amistoso Washington, el cuerpo de Maximiliano fue devuelto a Austria en el mismo barco, S.M.S. „NOVARA” el cual lo había traido a México, era ahora el que se llevaba su cuerpo a Trieste y a su final lugar de descanso en la cripta imperial de Viena.

La tragedia de Maximiliano fue el asumir la corona de México de buena fe y lleno de las mejores intenciónes. Él era noble, recto y honesto, y genuinamente quería llevar a México a una éra de paz y prosperidad. Era su destino el haber sido traicionado por los franceses, las realidades políticas y las maquinaciones del dictador Benito Juárez, su esencialmente noble caracter nunca le permitó considerar cortar sus perdidas para salvar su propia vida. Él era un mexicano.

Uno sólo puede especular que tipo de Mexico él hubiese dejado si hubiera tenido éxito. Si Maximiliano hubiese gobernado en lugar de Juárez. En opinión de los autores de este ensayo, uno mucho más fuerte al que se pudiera enfrentar el poderoso vecino del Norte. Una cosa parece segura, la real tragedia de la vida de Maximiliano es sólo al final, su traicion e injusta muerte fue más que nada una perdida para el Pueblo Mexicano.

Surprised

principe_Galeana

Mensajes : 9
Fecha de inscripción : 23/02/2008

Volver arriba Ir abajo

Re: Maximiliano I de Habsburgo

Mensaje por principe_Galeana el Vie Jun 20, 2008 7:44 pm

escudo imperial

principe_Galeana

Mensajes : 9
Fecha de inscripción : 23/02/2008

Volver arriba Ir abajo

Re: Maximiliano I de Habsburgo

Mensaje por Helena el Dom Jul 20, 2008 4:46 pm


Helena
Non

Mensajes : 10690
Fecha de inscripción : 21/07/2007
Localización : Madrid

Volver arriba Ir abajo

Re: Maximiliano I de Habsburgo

Mensaje por Pedroro el Dom Jul 20, 2008 6:27 pm

Esta fotografia si que es macabra, me parece que el cuerpo aun no se descompone en su totalidad

Pedroro
Su Alteza Imperial
Su Alteza  Imperial

Mensajes : 2998
Fecha de inscripción : 16/04/2008

Volver arriba Ir abajo

Re: Maximiliano I de Habsburgo

Mensaje por Fabian el Lun Jul 21, 2008 12:01 am

Esta más que macabra, increible como aun tenia los ojos abiertos.
No se como se atrevierón a tomarla, debio ser una ofensa terrible a los Habsburgo.
avatar
Fabian
ADMINISTRADOR PRINCIPAL
ADMINISTRADOR PRINCIPAL

Mensajes : 4605
Fecha de inscripción : 02/03/2008
Localización : La Ceiba, Honduras

http://realeza.foros.ws

Volver arriba Ir abajo

Re: Maximiliano I de Habsburgo

Mensaje por druxa el Lun Jul 21, 2008 8:07 pm



Carlota.

druxa
Su Alteza Imperial
Su Alteza  Imperial

Mensajes : 12174
Fecha de inscripción : 22/07/2007

Volver arriba Ir abajo

Re: Maximiliano I de Habsburgo

Mensaje por juliankey45 el Sáb Sep 20, 2008 3:33 pm

helena,
max no era hijo del aguilucho y juarez tiene un lado oscuro....

juliankey45
Su Alteza Serenísima
Su Alteza Serenísima

Mensajes : 195
Fecha de inscripción : 07/09/2008

Volver arriba Ir abajo

Re: Maximiliano I de Habsburgo

Mensaje por Alexeii1909-RGD el Dom Sep 21, 2008 4:12 am

Que foto tan impresionante de Maximiliano, si que es macabra, y se ve que le quedó parcialmente desfigurado el rostro. es fuerte de verdad!!

Alexeii1909-RGD
Su Alteza Imperial
Su Alteza  Imperial

Mensajes : 2295
Fecha de inscripción : 19/09/2008

Volver arriba Ir abajo

Re: Maximiliano I de Habsburgo

Mensaje por alexandra el Vie Oct 24, 2008 12:09 am

les recomiendo el libro de miguel de grecia sobre esta pareja tan tragica de max y carlota dibuja un maximiliano interesado y comodino se sabe que ella trabajaba mucho cuando fue emperatriz en mexico y el descansaba en su finca de cuernavaca, ademas la correspondencia de ellos era tan ardiente y su relacion era tan fria y distante en su vida diaria que es todo un misterio ella nunca dijo nada a nadie en sus cartas (abuela, hermanos, padre) jamas revelo lo que a todas luces se veia en ellos max se alejaba de ella .

alexandra
Su Alteza Serenísima
Su Alteza Serenísima

Mensajes : 410
Fecha de inscripción : 23/10/2008

Volver arriba Ir abajo

Re: Maximiliano I de Habsburgo

Mensaje por Helena el Sáb Oct 25, 2008 12:10 am

@juliankey45 escribió:helena,
max no era hijo del aguilucho y juarez tiene un lado oscuro....

Julian, estamos plenamente de acuerdo en ambas afirmaciones Very Happy

Helena
Non

Mensajes : 10690
Fecha de inscripción : 21/07/2007
Localización : Madrid

Volver arriba Ir abajo

Uma anedocta de Lisboa sobre a estátua do Rossio

Mensaje por Bernardo el Sáb Oct 25, 2008 6:02 pm

Uma anedota sobre a estátua que está na Praça D.Pedro IV , vulgo, o Rossio, em Lisboa:

http://delisboa.blogspot.com/2005/11/d-pedro-iv-ou-maximiliano-do-mxico.html
http://www.cunhasimoes.net/cp/Textos/LisboaXXI/Lisboa07.htm

http://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Est%C3%A1tua_de_D._Pedro_IV_no_Rossio

Está lá tão alto que ninguém pode dizer com certwza se é D.Pedro ou Maximiliano...

Bernardo
Su Alteza Serenísima
Su Alteza Serenísima

Mensajes : 182
Fecha de inscripción : 24/09/2008

Volver arriba Ir abajo

Re: Maximiliano I de Habsburgo

Mensaje por Ekaterina el Jue Nov 20, 2008 12:06 am

En esa foto de maximiliano, se le pusieron bolitas como ojos, porque al fallecer, ellos son los primeros en sucumbir (Uf! me lleve la impresion de mi vida cuando vi la fotografia posteada aqui, y eso que llevo años coleccionando fotografias post mortem! Laughing )

Paso a dejar la que es, en mi opinion, la mejor foto de Max


Ekaterina
Su Alteza Serenísima
Su Alteza Serenísima

Mensajes : 408
Fecha de inscripción : 25/08/2008

Volver arriba Ir abajo

Re: Maximiliano I de Habsburgo

Mensaje por Hispanoaustriaco el Sáb Abr 18, 2009 10:48 pm

Vicisitudes de un cadáver: Maximiliano en el templo de San Andrés

Alejandro Rosas / historiador

“Hoy se ha rendido [la ciudad de] México y es natural que Veracruz se rinda también dentro de pocos días, el día 19 fueron fusilados en Querétaro Maximiliano, Miramón y Mejía, no hay tiempo para más"
.


13:40:00


El mensaje de Juárez era particularmente frío. Cuatro años recorriendo el país hasta los confines del territorio habían terminado por endurecer su carácter, de por sí inconmovible ante los asuntos de la nación. Por eso no vaciló ante las numerosas peticiones de indulto para el archiduque y sus generales. Por eso no cedió un ápice cuando la princesa de Salm Salm se arrodilló suplicando por la vida del emperador. Juárez tenía razón, no había tiempo para más porque el tiempo había terminado.

Y sin embargo, mucho habrá reflexionado Don Benito desde el instante mismo en que fue enterado de la rendición de Maximiliano el 15 de mayo de 1867 y hasta el día en que pudo visitar --cinco meses después-- el templo de San Andrés, lugar donde reposaban los restos mortales del archiduque, en espera de ser trasladados a su destino final en Austria. Faltaba el epílogo de la trágica historia del imperio y Juárez lo escribiría en la ciudad de México, en una fresca noche de octubre.


* * *


A las siete de la mañana con cinco minutos del 19 de junio de 1867, Maximiliano, Miramón y Mejía cayeron atravesados por las balas republicanas. Todavía no se disipaba el olor a pólvora cuando dos médicos se acercaron para certificar la muerte de los tres hombres y acto seguido fueron envueltos con sábanas de lienzo para depositarlos en sendos ataúdes de madera corriente que había mandado hacer el gobierno mexicano.

Seguramente por el tenso ambiente que se respiraba en Querétaro los días previos a la ejecución, nadie reparó en la estatura de Maximiliano --desde luego no era como la de Miramón o Mejía--, y ese pequeño detalle se hizo evidente cuando los médicos trataron de colocar el cuerpo del archiduque sobre el féretro correspondiente: era tan chico que sobresalían sus pies. A partir de ese momento, una serie de equívocos determinaron el progresivo deterioro del cadáver que pudo partir hacia Europa hasta finales de noviembre de 1867.

El mismo hombre que dos horas antes había salido rumbo al patíbulo, regresaba al Convento de Capuchinas en calidad de difunto. La capilla fue alistada para recibir al ilustre muerto y sobre una mesa de madera fue colocado el cadáver. "
He aquí la obra de la Francia"
, dijo el coronel Palacios señalando el cuerpo inerte del infortunado Maximiliano.

El cadáver presentaba cinco impactos de bala a la altura de las cavidades toráxica y abdominal, y uno más, el famoso "
tiro de gracia"
, en el corazón. El rostro no mostraba ninguno pero varias contusiones eran notorias: tras recibir la descarga, el exánime cuerpo del emperador se había golpeado de frente contra el suelo;
nada que no pudiera arreglar un poco de barniz.

La circunstancial designación de doctor Vicente Licea para realizar el embalsamamiento no fue, como lo demostró el tiempo, la decisión más afortunada. Pesaba sobre su reputación el cargo de haber entregado a Miramón a los republicanos mientras se atendía de una herida en la mejilla y eso provocó una serie de rumores que semanas más tarde eran del dominio público: se le acusó de haber tratado como carnicero el cuerpo del archiduque y de querer lucrar con sus órganos, vísceras y sangre.

Ciertamente, en los días posteriores a la ejecución, la adquisición de algún objeto que hubiese tenido contacto con el cadáver o fuera parte del mismo se convirtió, para muchos, en un tesoro de valor incalculable. Entre las damas de sociedad fue notorio este hecho, presentándose casos bastante singulares. Se cuenta que durante los siete días que duró el proceso de embalsamamiento era común observar a los sirvientes de las señoras entrar al convento de Capuchinas a entregarle al doctor Licea “lienzos y pañuelos para humedecerlos en la sangre del Habsburgo...”. Después de todo sangre azul.

Más tardó el doctor Licea en embalsamar al difunto archiduque que el medio ambiente en empezar a descomponerlo. El 28 de junio, dos días después de que fue puesto en su ataúd provisional, uno de los cristales del féretro fue roto accidentalmente por un soldado que, curioso, se acercó al cuerpo de Maximiliano para ver de cerca al llamado emperador. Nadie se percató del accidente o nadie quiso hacerse cargo. Pasó la estación de lluvias y el cadáver permaneció con el cristal roto hasta los primeros días de septiembre, cuando se ordenó su traslado a la capital de la República. Paradójicamente, “el cadáver se conservó, durante su permanencia en Querétaro, sin la más leve alteración, y sin despedir el más ligero mal olor”.

Pero el muerto estaba marcado por el infortunio. Durante el trayecto a la capital, el carro que transportaba los restos del Habsburgo volcó dos veces, y cayó en un arroyo. “La acción del agua que penetró permaneciendo en contacto con el cadáver y macerándolo produjo la degeneración grasosa que sufren algunas momias”. Al llegar a la ciudad de México, el cadáver era un desastre, del archiduque sólo quedaba el recuerdo y un cuerpo momificado que se iba ennegreciendo.



* * *


El templo de San Andrés fue construido en la segunda mitad del siglo XVII. Cerca de la Alameda Central, la iglesia se erigía al lado de una construcción aún más antigua cuyo uso había cambiado con el paso de los años: noviciado, colegio de jesuitas, casa de ejercicios y finalmente hospital. Con la expulsión de la orden de san Ignacio de Loyola en la segunda mitad del siglo XVIII, inició su paulatino deterioro y no fue sino hasta 1866 cuando fue reconstruida. Sin ser de las construcciones religiosas más importantes del periodo virreinal, el destino le reservó un pequeño papel en la historia que significó su destrucción definitiva: albergaría el cuerpo inerte del archiduque.

En los meses inmediatos al triunfo de la República, la ciudad de México empezó a mostrar visos de normalidad. Aun cuando los periódicos publicaban editoriales justificando la legalidad del juicio y muerte de Max, aplaudían el triunfo de la causa republicana o reproducían notas provenientes de Europa donde acusaban de bárbaros a los mexicanos, la mayor parte de la información se concentraba en las elecciones presidenciales que se aproximaban. Algunos anuncios seguían haciendo mofa del imperio: “Para que nuestros suscriptores no se vean en el mismo conflicto que Conchita Méndez, si les piden que canten "
mamá Carlota"
, les anunciamos que una edición de esta canción, con muy bonita impresión se expende en la redacción del Orquestón”.

El traslado de los restos del emperador a la ciudad de México se había realizado con mucha discreción. Ni siquiera los diarios dieron cuenta de ello -probablemente para evitar tumultos o manifestaciones en favor del imperio. En los primeros días de septiembre, las monjas que cuidaban el templo de San Andrés retiraron del sagrario “al Santísimo, los vasos sagrados, las aras, y los manteles”. En la parte más amplia de la iglesia fue colocada una larga mesa del siglo XVIII que según se decía había sido utilizada por el Tribunal de la Inquisición en cuyo derredor se reunían sus miembros. Sobre ella fue puesto el cadáver del austriaco.

Los médicos iniciaron el segundo embalsamamiento de Maximiliano un 13 de septiembre de 1867. Curiosamente, era un día 13 como los que habían marcado fatalmente su vida: el 13 de agosto del año anterior Carlota había partido hacia el viejo continente y jamás la volvió a ver;
un 13 de febrero el archiduque marchó optimista hacia Querétaro dispuesto a jugarse la última carta de su efímero imperio. Un 13 de marzo decidió establecer su cuartel general en La Cruz, donde días después caería prisionero. Un 13 de junio había sido sentenciado a muerte. Todo ocurrió en poco más de un año.

Más que templo u hospital, San Andrés parecía cuartel. Había guardias en los principales accesos: las puertas, la azotea, las bóvedas... nadie podía acercarse, ni siquiera asomarse so pena de una severa sanción. En un ambiente de extrema seguridad, los médicos iniciaron un trabajo nada agradable. Extrajeron el cadáver de las cajas de zinc y madera en que venía colocado y procedieron a desvendarlo. Una vez desnudo el cuerpo, se ató en posición vertical a una escalerilla, y fue colgado hasta que escurrió todo el bálsamo que se había inyectado en Querétaro. “Y allí estaba aquel cadáver,/ Limpia la faz, roto el pecho,/ Como una lección terrible,/ Como un inmortal ejemplo.../ Pendiente de los dos hombros/ En un arco de aquel templo/ Y con los ojos de esmalte/ Retando al abismo negro”.

Una estela de rumores en torno al primer embalsamamiento había dejado el cadáver y al llegar a la ciudad de México las historias más asombrosas salieron a la luz. Según se dijo, los ojos del archiduque habían sido reemplazados por unos de cristal tomados de una imagen de Santa Úrsula;
pero eran oscuros. También se llegó a mencionar que por las caídas que sufrió el cadáver en el trayecto de Querétaro a México, le faltaba un pedazo de nariz el cual había sido reconstruido con cera.

Las aberrantes historias, sin fundamento alguno, sostenían que uno de los oficiales republicanos virtió los intestinos sobre el cuerpo del archiduque al tiempo que decía: “Querías una corona. Aquí tienes una que debería agradarte”. Según esas narraciones, al hacer la primera incisión al cadáver, el doctor Licea habría dicho: “Qué voluptuosidad es para mí poder lavar mis manos en la sangre de un emperador”. En más de una ocasión El Diario Oficial desmintió esas historias y otras, acerca del supuesto estado de descomposición en que se encontraba el difunto. Por mucho tiempo, en toda Europa se habló de la barbarie mexicana;
en México, Juárez no había perdido el sueño.

http://www.tiempo.com.mx/not_detalle.php?id_n=11624

Hispanoaustriaco
Su Alteza Serenísima
Su Alteza Serenísima

Mensajes : 421
Fecha de inscripción : 07/04/2008
Localización : España

Volver arriba Ir abajo

Re: Maximiliano I de Habsburgo

Mensaje por Hispanoaustriaco el Sáb Feb 27, 2010 2:17 pm

LA BISEXUALIDAD DE MAXIMILIANO I

El erotismo cambió la historia de México: Francisco Martín Moreno

http://ciudadania-express.com/2010/02/25/el-erotismo-cambio-la-historia-de-mexico-francisco-martin-moreno/

MC.- La bisexualidad del fallido Emperador Maximiliano de Habsburgo era un tema que yo desconocía por completo;
¿cómo logra deducir que la “locura” de Carlota era un pretexto para esconder el hijo que procreó fuera de matrimonio?, ¿Maximiliano en el fondo era un liberal o un hedonista al que poco le importaba el Imperio mexicano?

FM.- Maximiliano pasaba más tiempo en la ciudad de Cuernavaca que en el Castillo de Chapultepec, quien realmente gobierna es la Emperatriz Carlota, él era un enamorado de los bichos tropicales, Maximiliano venía a la Ciudad de México para gobernar una o dos veces por semana, ahí está el desastre del Imperio. Encontré en un par de libros donde consta que Maximiliano es amante del Conde Bombelles desde edad temprana y en otros libros hay evidencia de su bisexualidad;
cuando ambos llegan a México, Carlota ya no puede compartir la cama con Maximiliano, hay cartas de amor y ternura pero son una fachada;
ella estando sola en el Castillo de Chapultepec se enamora de un guardaespaldas que le había impuesto su padre –el Rey Leopoldo I-, así que es una gran mentira toda esa historia de la “locura de mamá Carlota” que nos contaron en la escuela, de que la “Emperatriz de México” busca el apoyo de Napoleón III y del Papa Pío IX, la decadencia del Imperio de Maximiliano no tenía remedio, las tropas francesas iban a salir de México fuera Carlota o no a Europa, son varias razones, la primera: ya había terminado la Guerra de Sucesión en Estados Unidos y se dicta la Doctrina Monroe -“América para los americanos”- el ultimátum fue: “no queremos ninguna potencia europea en América, o se salen de México o los Estados Unidos le declaran la guerra a Francia”, Napoleón III no podía financiar una guerra contra Estados Unidos;
punto número dos: Maximiliano se había comprometido a sufragar los gastos del Ejército francés en México, con cargo al tesoro mexicano, pero el Imperio de Habsburgo no tenía reservas y no cumplió con el pacto;
y el tercer punto y creo el más importante: el Káiser alemán Guillermo I le declararía la guerra a Francia para rescatar los territorios de Alsacia y Lorena, estonces Napoleón III necesitaba a todas sus tropas en Francia para hacer frente a la guerra con Alemania que finalmente estalla en 1870, evitando el conflicto con Estados Unidos.



No había posibilidades de rescatar a Maximiliano, Carlota tenía que salir de México porque estaba embarazada del coronel Alfred Van der Smissen y se vio obligada a fingir demencia y ocultar su embarazo porque Maximiliano iba a negar la paternidad de ese hijo;
Carlota quedaría expuesta como una mujer de cascos ligeros, situación que en la corte europea de aquellos años -y del presente-, resultaba francamente muy difícil.



Hispanoaustriaco
Su Alteza Serenísima
Su Alteza Serenísima

Mensajes : 421
Fecha de inscripción : 07/04/2008
Localización : España

Volver arriba Ir abajo

Re: Maximiliano I de Habsburgo

Mensaje por Hispanoaustriaco el Lun Mayo 17, 2010 11:27 am

Más sobre los gustos de Maximiliano I:

http://www.elnuevoherald.com/2010/05/16/v-fullstory/719263/arrebatos-carnales-sobre-las-debilidades.html#ixzz0oB2W9Czh


`Arrebatos carnales', sobre las debilidades de mexicanos legendarios

By MANUEL EDUARDO SOTO
Especial/El Nuevo Herald

Destacadas figuras de la historia de México, incluso un emperador francés que disfrutaba de fornidos esclavos, un sacerdote mujeriego, una monja lesbiana, un insaciable líder de la Revolución y hasta un dictador pederasta e incestuoso dejaban tiempo en sus múltiples actividades para el aspecto sexual de sus vidas, según un nuevo libro recién salido al mercado por la editorial Planeta.

Arrebatos carnales, escrito por Francisco Martín Moreno, sin duda causará revuelo en el país azteca por la crudeza con que describe las debilidades sexuales del emperador Maximiliano, el padre José María Morelos, la poetisa Sor Juana Inés de la Cruz, Pancho Villa y Porfirio Díaz, entre otros.

A lo largo de 450 páginas, Moreno penetra profundamente en sus supuestas inclinaciones sexuales, según sus investigaciones.

Sobre Maximiliano de Habsburgo, nacido en Austria en 1832, nieto de Napoleón Bonaparte y soberano de México desde 1863 hasta que murió fusilado por el ejército liberal mexicano en 1867, Moreno comienza preguntando: ``¿Sabías que Maximiliano era homosexual, pero que además disfrutaba compartir el lecho con mujeres?'' y ``¿Sabías que a partir de su llegada a México y varios años atrás, la pareja real nunca volvió a dormir en la misma cama y que las historias de amor respecto a su eterno idilio (con Carlota) eran totalmente falsas?''.

Según el libro, Maximiliano demostró desde pequeño inclinaciones por los varones, lo que atestigua el conde Carlos Bombelles, quien dice que se besaron cuando tenían apenas ocho años. Luego recuerda que en la isla portuguesa de Madeira pasaron cuatro noches con cuatro esclavos de ``cuerpos fornidos, selváticos, los propios de fieras poderosas ejercitadas para matar. Algún hechizo especial sentimos Maximiliano y yo cuando acariciamos esos brazos semejantes a troncos de árbol y tocamos sus piernas talladas en maderas oscuras preciosas'', para agregar que ``después de cada encuentro amoroso perdidos entre piernas, brazos, lenguas sedientas, labios mordelones ellos parecían adquirir nuevas fuerzas''.

En el capítulo dedicado a Sor Juana Inés de la Cruz, el autor basa su relato en la condesa María Luisa Manrique de Lara Gonzaga y Luján, quien escribió sobre la relación amorosa que mantuvo con la monja mexicana en 1680, cuando llegó con su esposo, el conde Tomás Antonio de la Cerda y Aragón, a gobernar ``este gigantesco y

riquísimo territorio de la Nueva España''.

La relación queda en evidencia por la admiración que expresa la condesa de la belleza física de la religiosa, la que le dedicó 38 poemas y una larga lista de apasionadas cartas ``construyendo ricas metáforas sujetas a diferentes interpretaciones a prueba de mentalidades cáusticas y perniciosas''.

Más adelante, la condesa se pregunta ya de regreso en España: ``¿Qué hacer cuando una mujer hermosa como Sor Juana se desprende de los hábitos en su íntima soledad y se contempla desnuda frente al espejo? ¡Por supuesto que se asombrará de la belleza de sus formas al observarse de perfil, tocarse lo senos y acariciarse las nalgas, mientras recorre soñadora con la mano el cabello sedoso bien cepillado después de deleitarse con la textura de su piel!''.

Arrebatos carnales, que lleva por subtítulo Las pasiones que consumieron a los protagonistas de la historia de México, resalta así mismo la doble vida del padre Morelos, quien decidió encerrarse en un convento tras sufrir una desilusión amorosa, pero peleó en la Revolución, donde se le presentó la oportunidad de enviar lejos al hombre que se quedó con la mujer que amaba y al mismo tiempo convertirse en su amante.

El capítulo dedicado a Porfirio Díaz, quien gobernó México por segunda vez con poderes dictatoriales entre 1884 y 1911, habla de su enamoramiento de su sobrina de 13 años, hija natural de su hermana Manuela, y su afán de que fuera su esposa o su hija adoptiva, si la sociedad no le permitía esa relación incestuosa.

Pancho Villa no sólo luchó por la Revolución, matando y robando con sus seguidores. También se dio tiempo para las mujeres, según Moreno, quien transcribe un interrogatorio que le hicieron cuando fue capturado en el que le dicen que no tiene sentimientos. Villa responde mencionando que tuvo una hija con María Inés Parra en 1899, quien moriría poco después de caerse de un caballo.

``Eso te pasa por andar de caliente con tantas mujeres'', le critica el inquisidor. ``El castigo te lo mandó Dios''.

Luego Pancho Villa le señala que al año siguiente tuvo amores con Martina Torres, de cuya relación nació Juanito. La mujer murió en 1906, cuando esperaba otro vástago del revolucionario. •

Hispanoaustriaco
Su Alteza Serenísima
Su Alteza Serenísima

Mensajes : 421
Fecha de inscripción : 07/04/2008
Localización : España

Volver arriba Ir abajo

Re: Maximiliano I de Habsburgo

Mensaje por Pimpinela el Lun Mayo 17, 2010 4:39 pm

A Su Majestad el Emperador Franz Josef I
Sire:
No quisiera importunar el descanso eterno de los parientes de vuestra Majestad pero, en defensa de la honorabilidad de Vuestra augusta madre, debo deciros que afirmar que el emperador Maximiliano era hijo del Rey de Roma carece de rigor histórico, por tanto, en mi modesta opinión, insistir en que descendía de Napoleón es más que cuestionable.
Os ruego aceptéis, Sire, la expresión de la más alta consideración y sincero respeto, con el cual tengo el honor de ser de vuestra Majestad Imperial y Real, la más abnegada de las súbditas.

Pimpinela

Archiduquesa de la Orilla Norte del Danubio.
Dama del Toisón de Oro
Princesa de Olimpia
Duquesa de Punta Europa

Pimpinela
Su Alteza Real
Su Alteza Real

Mensajes : 852
Fecha de inscripción : 09/03/2009

Volver arriba Ir abajo

Re: Maximiliano I de Habsburgo

Mensaje por principe de paris el Jue Mayo 20, 2010 7:26 pm

Majestad, tengo que concordar con SAI pimpinela, no existen pruebas de que los sentimientos que si los habia entre su madre, la archiduquesa sofia y el joven emperador de Francia en el exilio hayan llegado de hecho a intimidad en la alcoba, el joven aguilucho estaba vigilado las 24 horas del dia, por lo que seria imposible que hubiesen podido llevar sus sentimientos al lecho sin que el emperador austriaco y el canciller se hubiesen enterado, por otro lado si bien yo mismo era creyente de esa versión, ahora creo que se debe tomar con pinzas, no solo por el honor de su madre, sino tambien por la falta de pruebas historicas concretas, dado que a priori es facil decir que la joven Sofia prefirio estar en brazos del joven y guapo hijo de Napoleon antes que de un tipo de la calaña de su miserable marido, pero creo que el rigor historico va en el sentido contrario.

principe de paris
Su Alteza Serenísima
Su Alteza Serenísima

Mensajes : 315
Fecha de inscripción : 19/03/2009

Volver arriba Ir abajo

Re: Maximiliano I de Habsburgo

Mensaje por alexandra el Jue Mayo 20, 2010 10:53 pm

Referente a Carlota, difiero de la opinión de Moreno, (que finalmente es una conclusión personal del escritor) Carlota vivío fingiendo locura durante 60 años?????? francamente no lo creo, existe evidencia epistolar,revisada por los alienistas (los mejores de su epoca) de sus años de locura, ella nunca dejo de escribir, y pues para fingir hasta en sus momentos mas intimos cuando plasmaba sus sentimientos en papel habria que estar realmente trastornado¡¡¡

alexandra
Su Alteza Serenísima
Su Alteza Serenísima

Mensajes : 410
Fecha de inscripción : 23/10/2008

Volver arriba Ir abajo

Re: Maximiliano I de Habsburgo

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 2 de 3. Precedente  1, 2, 3  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.